“Su contribución será esperar”, dijeron en el entorno de Alberto Fernández después de que Hernán Lacunza anunciara una serie de medidas para intentar detener la debacle de una economía que no logra frenar la suba del dólar ni del riesgo país. El candidato y sus colaboradores del FdT vieron la conferencia de prensa de Lacunza en la oficina de la calle México, pero Fernández no hizo declaraciones siquiera a los movileros que lo esperan todos los días en la puerta de su bunker de campaña. El paquete del ministro de Hacienda tiene como eje lo que el gobierno denominó un paquete para “reperfilar” la deuda, un eufemismo para no usar la palabra reesctructuración. En el entorno de Fernández hubo quien opinó que las medidas, en general, le sirven al gobierno para ganar tiempo y que podrían descomprimir la presión sobre el dólar, pero no hubo declaraciones públicas para no interferir en un momento tan delicado. 
 Fernández pidió cautela aunque sostuvo que el Gobierno “por lo menos puso un norte” y habló con su equipo de la necesidad de esperar la reacción de otros actores para evaluar el resultado de las medidas del paquete económico, sobre el que él y su equipo irán opinando a partir de hoy. Lo que están esperando, básicamente, es ver cómo reaccionan los mercados. Mientras tanto, el candidato del FdT sigue con su actividad: ayer desayunó con el economista Carlos Melconián y pasó el resto del día en su oficina y hoy al mediodía recibirá a la Mesa de Enlace del campo, que integran las entidades agrarias Coninagro, Sociedad Rural, CARBAP y la Federación Agraria Argentina (FAA).